Declaración del Recaudador de Impuestos del Condado Miami-Dade, Dariel Fernandez, sobre la Amenaza a la Seguridad Nacional que Representa el Asesino Régimen Comunista y Socialista Cubano

may. 18, 2026 12 minutos de lectura

Los informes de que Cuba ha adquirido cientos de drones militares con el apoyo de actores extranjeros hostiles deberían alarmar a todos los estadounidenses, especialmente aquí en el sur de la Florida. Según estos informes, esos drones no son armas abstractas almacenadas en depósitos. Se está hablando de ellos como herramientas para atacar vidas estadounidenses en la Base Naval de Guantánamo, embarcaciones militares de los Estados Unidos e incluso el sur de la Florida. Cualquier régimen que esté preparando o siquiera contemplando ataques contra miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses, activos estadounidenses o comunidades estadounidenses ha cruzado una línea que exige una respuesta seria e inmediata por parte de los Estados Unidos.

No podemos permitir que un régimen comunista asesino y desesperado amenace vidas estadounidenses como su último intento por aferrarse al poder. Los Estados Unidos tienen tanto el derecho como la responsabilidad de defender a sus ciudadanos, a su personal militar y a sus intereses de seguridad nacional de cualquier amenaza hostil que opere a solo 90 millas de nuestras costas.

Así es como luce la desesperación. La dictadura cubana está quebrada, aislada, expuesta y perdiendo el control. Su economía controlada por los militares está bajo presión. Sus líneas de apoyo extranjeras están siendo cortadas. Su pueblo está exigiendo libertad. Por eso el régimen está haciendo lo que siempre hacen las dictaduras comunistas cuando se ven acorraladas: recurren a la represión, a enemigos extranjeros y a amenazas de violencia.

Esta es la misma amenaza sobre la que la comunidad del exilio cubano ha advertido durante décadas. Cuba no es simplemente una dictadura comunista fracasada cerca de nuestras costas. El régimen se ha convertido en un puesto estratégico para los adversarios de Estados Unidos, incluyendo Rusia e Irán, y ahora estamos viendo cómo esas alianzas evolucionan hacia una amenaza directa a la seguridad de los Estados Unidos.

Como Recaudador de Impuestos, mi oficina tiene la responsabilidad de garantizar que las empresas que operan en Miami-Dade estén cumpliendo la ley, que las licencias locales no sean utilizadas para legitimar actividades cuestionables y que entidades vinculadas al régimen cubano no puedan esconderse detrás del papeleo y la burocracia.

Los informes sobre compañías navieras deteniendo operaciones y reestructurando contratos tras las nuevas sanciones contra GAESA demuestran las crecientes consecuencias de la corrupción, la militarización y la dependencia del régimen de potencias extranjeras autoritarias. Cuando importantes transportistas internacionales comienzan a retirarse, eso no es una decisión comercial rutinaria. Es una señal de que las líneas de apoyo económico del régimen están bajo presión.


Durante años, la dictadura ha dependido de empresas controladas por los militares, influencia extranjera y redes oscuras para mantenerse en el poder mientras el pueblo cubano sufre escasez, represión y miedo. El pueblo cubano merece libertad y oportunidades, no un sistema construido sobre vigilancia, intimidación y alianzas con regímenes hostiles a los Estados Unidos.

El sur de la Florida entiende esta amenaza mejor que nadie porque muchas familias aquí la vivieron en carne propia. No podemos darnos el lujo de ignorar las advertencias que hoy tenemos directamente frente a nosotros. Cuando un régimen hostil amenaza vidas estadounidenses, la inacción no es prudencia. Es debilidad.

 

Dariel Fernandez

Recaudador de Impuestos

Condado de Miami-Dade