Declaración Del Recaudador De Impuestos Del Condado De Miami-Dade, Dariel Fernandez, Sobre Las Nuevas Sanciones Contra La Red De Ingresos Del Régimen Cubano
Las sanciones anunciadas hoy atacan directamente la red financiera que permite a la dictadura comunista de Cuba enriquecer a su élite gobernante mientras el pueblo cubano padece hambre, apagones, represión y miseria económica.
La designación de Almacenes Universales, RAFIN y el Banco Financiero Internacional pone al descubierto cómo GAESA controla el movimiento de dinero, mercancías y transacciones internacionales en toda la isla. Estas no son empresas comunes que operan en beneficio del pueblo cubano. Son componentes esenciales del imperio económico controlado por los militares, que financia el aparato de seguridad del régimen y protege su permanencia en el poder.
Las medidas contra GeoMinera y Antillana de Acero también dejan claro que la dictadura no puede continuar explotando los recursos minerales e industriales de Cuba, a menudo con la colaboración de empresas extranjeras y gobiernos hostiles, mientras niega a los cubanos de a pie la oportunidad de crear negocios, ser propietarios y prosperar mediante su propio trabajo.
La designación de Annalie Lilliam Rueda Cardero, esposa del exjefe de inteligencia cubano Alejandro Castro Espín, envía un mensaje igualmente importante: no se permitirá que la familia Castro y su círculo más cercano se oculten detrás de familiares, estructuras corporativas o redes financieras internacionales mientras se benefician del sufrimiento del pueblo cubano.
Encomio al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por enfrentar la maquinaria financiera del régimen y advertir a los bancos, inversionistas y empresas extranjeras que hacer negocios con los sectores cubanos controlados por los militares conlleva graves consecuencias.
Cada dólar que circula a través de GAESA y sus entidades afiliadas fortalece a las instituciones responsables de la vigilancia, el encarcelamiento político, la censura y la represión. Cortar esos recursos no constituye un ataque contra el pueblo cubano. Es un acto de solidaridad con el pueblo de Cuba y con cada preso político, disidente, periodista independiente, emprendedor y familia que exige un futuro sin comunismo.
El objetivo debe permanecer claro: rendición de cuentas para los opresores, libertad para los presos políticos, libertad económica para el pueblo cubano y una Cuba democrática, gobernada por el Estado de derecho, no por la familia Castro, los militares ni el Partido Comunista.
Dariel Fernandez
Recaudador de Impuestos

